En esta excursión a las cavernas del Cacique Guatapé tendréis la oportunidad de explorar un sistema de grutas milenarias que fueron refugio y lugar sagrado para antiguas comunidades indígenas.
Itinerario
A la hora indicada nos encontraremos en el parque principal de Guatapé, frente a la iglesia. Desde este punto, subiremos a un autobús que nos llevará en solo 20 minutos hasta el inicio del sendero que nos conducirá a las cavernas del Cacique Guatapé.
Una vez allí, caminaremos durante media hora por un sendero rodeado de bosques nativos, que destaca por su diversidad de flora y fauna. Es un escenario perfecto para disfrutar de la naturaleza antes de adentraros en el mundo subterráneo de las cuevas.
Al llegar a la entrada de la caverna, comenzaréis a entender la inmensidad de este lugar. Antes de ingresar, deberéis elegir si queréis bajar caminando o haciendo rápel. Una vez dentro de la cueva, comenzará el verdadero recorrido, que durará aproximadamente una hora y media.
Durante la visita guiada, sentiréis que viajáis en el tiempo. Grandes rocas con formas extrañas, esculpidas por la humedad del lugar, nos rodearán mientras os contamos las historias y sucesos ocurridos en este sitio, que guarda cientos de misterios.
A lo largo del tour, exploraremos las recámaras o habitaciones que componen la caverna, cada una con una función importante en la vida de los antiguos habitantes: la primera, un espacio con capacidad para más de 2000 personas, fue un refugio vital para grupos indígenas, protegiéndolos, entre otras cosas, de las inclemencias del clima. Para ellos, este sitio era considerado sagrado, donde se realizaban rituales.
Continuaremos hacia la segunda recámara, donde se dice que los indígenas solían dormir en pequeñas terrazas. La tercera recámara es una habitación más privada, con una puerta de piedra. Cuando el enemigo se acercaba, los habitantes se refugiaban aquí.
La cuarta recámara está envuelta en misterio: dos gigantescas paredes de piedra se apoyan una sobre la otra, creando una habitación en forma de triángulo. Al iluminar las paredes con la linterna, veréis que los minerales reflejan cientos de destellos dorados, como si contuvieran oro. Al salir de la caverna, sentiréis una energía renovada.
Finalmente, emprenderemos el camino de regreso al punto de partida, donde nos despediremos tras un total de cinco horas de excursión.
Acceso a la caverna
Durante el proceso de reserva, deberéis indicar si preferís acceder a la caverna caminando o practicando rápel. Si escogéis esta última opción, os proporcionaremos el equipo necesario y haréis un descenso de 40 metros de altura hasta las profundidades de la caverna, donde os reuniréis de nuevo con el guía y el resto del grupo.