“Nacida para batallar”. En esta visita guiada por Almeida descubriremos por qué esta preciosa localidad amurallada del centro-este de Portugal cuenta con un lema tan particular.
Itinerario
A la hora indicada comenzaremos esta visita guiada por Almeida desde la Oficina de Turismo de la Puerta de San Francisco. ¿Preparados para descubrir una de las principales ciudades amuralladas del centro-este de Portugal?
Descubriremos en primer lugar qué etapas bélicas decisivas han marcado el carácter defensivo de esta villa, que tiene un vínculo muy particular con la localidad salmantina de Ciudad Rodrigo. Conoceremos esta conexión mientras rodeamos las murallas de Almeida, cuyo núcleo central está totalmente cercado, a modo de estrella de doce puntas.
Al llegar a la zona intramuros, pasaremos junto a monumentos tan emblemáticos como la iglesia de la Misericordia o la Torre del Reloj. También visitaremos las ruinas del Castillo de Almeida, descubriremos el denominado Picadero del Rey y veremos los vestigios del antiguo Hospital Militar de la Sangre.
La ruta continuará en la plaza Doctor Casimiro Matías, donde visitaremos el interior del palacio-museo Solar São João. Durante las guerras napoleónicas, en esta mansión tuvieron lugar diversas reuniones entre el general André Masséna y Arthur Wellesley, duque de Wellington.
Tras conocer la historia de este palacio, pasaremos junto a otros icónicos edificios históricos de Almeida, como la iglesia Matriz de Nuestra Señora de Loreto, la Casa de los Expósitos o la Puerta de San Juan de Dios.
Finalmente, tras un recorrido de entre una hora y media y dos horas, concluiremos el tour visitando el Museo Histórico Militar de Almeida. En este lugar veremos las antiguas casamatas, una construcción defensiva destinada a detonar armas. También observaremos las antiguas galerías subterráneas y búnkeres donde se refugió la población durante las guerras. Como veremos, estos lugares se encuentran dotados de medios sanitarios, aljibes para acumular agua y una zona de almacenaje de víveres para sobrevivir ante cualquier invasión.