Enamoraos del fondo marino de la isla Pinzón, el mejor lugar de las Islas Galápagos para hacer snorkel. Exploraréis ecosistemas marinos únicos, descubriréis una gran diversidad de especies y disfrutaréis de paisajes que os dejarán sin palabras. ¡No os lo perdáis!
Itinerario
A la hora indicada os recogeremos en vuestro hotel de la isla Santa Cruz. Antes de iniciar la aventura, os entregaremos el equipo de snorkel y realizaremos una breve prueba para asegurar que todo esté en perfectas condiciones. ¡Todo listo para lanzarse al agua y vivir una experiencia inolvidable!
Desde el puerto, embarcaremos en una lancha que nos llevará en una travesía de aproximadamente una hora y media hasta llegar a la impresionante isla Pinzón. ¿Sabíais que esta isla está prácticamente deshabitada por el ser humano y es hogar de especies únicas? ¡Os sorprenderá!
La primera parada del día será en Bahía Pingüino, un auténtico paraíso marino conocido por sus aguas cristalinas y su biodiversidad. Aquí tendréis la oportunidad de nadar junto a tortugas marinas, tiburones de punta blanca, rayas, peces tropicales y, si tenemos suerte, incluso tiburones de Galápagos. Eso sí, siempre manteniendo una distancia mínima de 2 metros para respetar su hábitat natural.
Antes de continuar con el snorkel, haremos una breve pausa en la Roca Sin Nombre. Esta formación rocosa en medio del océano sirve de refugio para piqueros de patas azules, gaviotas de lava y juguetones lobos marinos. ¡Un espectáculo natural en medio del mar!
De regreso al barco, recargaremos energías con un delicioso almuerzo a bordo, que consiste en pollo o pescado con arroz y ensalada. Y después, ¡más snorkel! Nuestra última parada será en Bahía La Fe, situada en la costa sureste de Santa Cruz. Este rincón tranquilo es ideal para relajarse, dar un paseo por la playa y realizar una última inmersión en sus aguas turquesas. Tortugas, peces tropicales y arrecifes os esperan bajo la superficie.
Finalmente, emprenderemos el regreso hacia Puerto Ayora y nos despediremos en el muelle unas 8 horas después de habernos encontrado.